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SABER RESCATAR LAS INNOVACIONES QUE BUSCO ALLENDE EN SU CENTENARIO

Enviado por Esteban Valenzuela el 28/06/2008 a las 22:56

En estos dìas se cumplió el centenario del nacimiento de Allende. Las pasiones se desatan con sólo mencionar al ex presidente. Para un foro en una Escuela de Verano de Rancagua, rescatamos siete innovaciones de su período, las que serán parte de un libro que edita Edison Ortiz. Las escribí con la idea de que aprendamos a valorar Chile como un continuo histórico.

SIETE INNOVACIONES EN EL GOBIERNO DE ALLENDE 
 

Esteban Valenzuela Van Treek

El Gobierno de Allende es oscurecido por la aguda polarización y el conflicto político que culmina con el golpe de estado y la muerte del presidente. Pero la Unidad Popular tuvo claroscursos; fue un intento revolucionario y a su vez modernizador de un país excluyente y con rezagos sociales, culturales y económicos. Hubo errores, pero a su vez intentos y logros concretos en innovaciones que buscaron transformar Chile. En forma desapasionado, y entendiendo a Chile como un continuo histórico, buscamos remarcar estos esfuerzos innovadores alentados por el Presidente Allende, con su valor en el mundo de hace 35 años. 

1.- La Nacionalización del Cobre,  

¿Por qué digo que es innovación? Porque cuando se chileniza el cobre en la época de Frei, implicó que el Estado Chileno era dueño del 51% de la Minería del Cobre, pero siguió siendo administrada básicamente en su cuerpo directivo por extranjeros, personal de una transnacional. La Nacionalización, que contó con el apoyo unánime del Congreso, provocó una estampida de ingenieros y directivos americanos y de otras nacionalidades. Es tiempo de guerra fría,  época de temores, en que se produce la diáspora de la “inteligencia de la empresa”. El “know how” (cómo hacer) de administrar una mega empresa de cobre quedaba comprometido y surgía la duda si los ingenieros y directivos chilenos serían capaces de administrar y proyectar la minerìa cuprìfera en manos 100% del Estado. 

La realidad no era color de rosa, como lo rescata un libro que editó Edison Ortiz sobre la nacionalización, donde se reproduce el discurso de Allende en la Plaza de Rancagua en 1971, en el cual el Presidente lista la serie de problemas productivos de la empresa. El ex presidente hace mención a desafíos que comienzan a estudiarse y diseñarse en esos años y que cuajarán durante los setentas: la ampliación de la Fundición Caletones y la creación de nuevos niveles en la mina para ampliar la producción…A pesar de las huelgas y la división entre los propios trabajadores, los ingenieros y directivos chilenos fueron capaces de demostrar que podían administrar un CODELCO estatal, lo que sentó las bases de la mega empresa que ni siquiera la dictadura se atrevió a privatizar: era demasiado bueno el negocio para todos los chilenos. 

2.- El fomento desde el Estado de la lectura masiva.  

La Unidad Popular hizo una enorme innovación al llevar a miles de hogares libros y revistas accesibles a todo público, a través de la Editorial Quimantú. La polémica sobre el rol del Estado en producir libros ha llegado hasta nuestros días, como ocurrió con los reparos de la derecha al proyecto de “Maletín Literario” impulsado para dotar a las familias pobres de una enciclopedia y un conjunto básico de textos de autores chilenos y extranjeros. “Va a volver la manipulación ideológica  de los tiempos de la editorial Quimantú”, espetó más de un neoliberal desde el hemiciclo. Mis padres, demócratacristianos, no tuvieron dudas en comprar por módicas sumas una biblioteca completa de los clásicos universales y chilenos de Quimantú, y de algunas de sus revistas como “Nosotros los chilenos” y “Hechos Mundiales”…los mismos que terminaron en una hoguera en el patio de la casa ante los temores de allanamientos en las infaustas horas de septiembre de 1973. 

Los fantasmas y la descalificación son injustas. Es cierto, yo era un niño, pero un lector precoz, y no recuerdo libros de Mao o Lenin, sino que “El grito de la Selva” de London, los cuentos de Manuel Rojas o “Sub Terra”. Sí hubo revistas alternativas a la cultura dominante, como “Cabro Chico”- una suerte de historieta de niños chilenos hijos de trabajadores para competirle al pato Donald-, o la revista de mujeres “Paloma” que mostraba pobladoras y no sólo modelos, como se leía en “Paula”. 

Los tirajes de Quimantú fueron históricos; en decenas de miles. Un esfuerzo para acercar a Chile a  México, donde el Fondo de Cultura Económica ha sido uno de los orgullos nacionales en su titánica labor de publicar libros por doquier…Lecciones para el Chile de hoy en que se lee poco, no se rebaja el IVA a los libros, y hay un largo camino que recorrer en llevar cultura en papel y por internet a todos los sectores sociales. 

3.- El inicio de la expansión universitaria. 

Allende y su gobierno inician la expansión de la matricula universitaria, abriendo las universidades a provincias y obreros, incluyendo Rancagua, que tuvo fugazmente su primera sede de educación superior como un “tecnológico” de la Universidad Técnica del Estado (ex UTE, hoy USACH), que funcionaba vespertinamente en el Liceo de Niñas. Entonces mi padre, pañolero (bodeguero) de la Maestranza de El Teniente, pudo cumplir su sueño vedado hasta entonces para un trabajador con sexto de humanidades: titularse de técnico “universitario” en instrumentación industrial. 

Hoy cuando nos acercamos a que el 40% de los jóvenes tengan acceso a algún centro de educación superior, debemos recordar que a comienzos de los 70s, la a veces idealizada “vieja democracia” era muy elitista y sólo el 5% accedía a la Universidad. Por eso desde la época de Frei, con el impulso de la reforms universitaria, y acentuado con Allende, se produce el primer salto en masificación: se fortalece el DUOC e INACAP, así como las sedes en provincias de la Universidad de Chile  y de la UTE. Si aquilatáramos la historia de Chile con altura de miras, deberíamos reconocer que la creación de las universidades regionales bajo el régimen militar, sólo fue posible por la fusión de las sedes de universidades estatales en provincias que tuvieron un empuje decisivo con Allende. 

4.- El fomento a la música chilena: la Nueva Canción y América Latina. 

Como nunca en la historia del continente, la música chilena tuvo influencia y se convirtió en una industria cultural floreciente, por cieto, por la creatividad de los cantores y grupos, pero también por un tipo de estado que no se inhibió en su tarea de fomentar sellos y expandir la creación artística (también en el cine).

Antes de 1970, Chile era conocido por las excursiones en solitario de Lucho Gatica en México, Palmenia Pizarro o el talento de Violeta Parra (como Los Prisioneros o Los Tres más recientemente). Pero, entonces, con Allende en el poder, fueron decenas de artistas y grupos que tuvieron apoyo para difundir su música chilena de raíz latinoamericana tanto en el mercado local, como en el Continente. Víctor Jara, Quilapayún, Inti, Illapu, Los Jaivas, entre tantos, tuvieron su impulso desde aquellos tiempos en que al calor de la revolución con “empanadas y vino tinto” se buscó entremezclar folklor,  universalidad, transformación y belleza. Y no todo fue ponchos negros con canciones marciales de izquierda, también rescate de la vida campesina, de lo urbano popular (como los mapucistas Payo Grondona y Dióscoro Rojas), de lo existencial y el canto a la vida, en esos códigos parrianos. El estado fue proactivo y promotor de este tesoro creativo de Chile. 
 

5.- El pionero software para las empresas públicas. 

Hoy es un mito universal e incluso algunos dicen que fue el primer intento de crear internet, tres años que el Pentágono americano a mediados de los 70s. Se hacen películas, tesis y se escriben artículos sobre el proyecto CYBERSIN de la CORFO con Allende en 1972. Así desde el New York Times (el sofware socialista de Allende) a la revista Patrimonio Cultural de la Dirección de Bibliotecas, dan cuenta del proyecto cibernético, computacional y comunicacional que buscó poner en red instantánea a las estatizadas empresas públicas y mejorar su producción. Esta innovación comienza cuando Fernando Flores, directivo de CORFO, junto al Ingeniero Raúl Espejo, el diseñador Rodrigo Walter, entre otros, traen a Chile al inglés Standfor Beer, teórico cibernético. Se reúnen con Allende y se largan a buscar poner todas las empresas del Área de Propiedad Social a informar de sus principales necesidades de insumos y stocks de productos por la vía de Télex (fax), los que eran digitados en una gigantesca computadora IBM comprada para el caso, la que debía procesar y retroalimentar a las mismas con las necesidades más urgentes. 

El brutal conflicto político, el complot de la CIA y las patronales a la producción, la híper-politización y los propios errores de la izquierda, llevaron a la crisis económica y social que concluye con el golpe y el fracaso del proyecto. Rodrigo Walter conserva las fotos del telecomando central construido cerca del cerro San Cristóbal, junto al Mapocho. Pero la experiencia no fue en vano; y muchos universitarios, técnicos y ejecutivos de empresas comprendieron tempranamente la importancia de la informatización y las redes. Los allendistas eran revolución y modernización, aunque el olor a pólvora de las calles culminara en tragedia. 

6.- El urbanismo de la mezcla social y el barrio digno. 

La UP y Allende son una experiencia innegable de romper la tendencia tradicional chilena de segregar las ciudades en barrios ricos y en ghettos para los pobres en las periferias. Por todo Chile, se hicieron experiencias en barrios y conjuntos de departamentos en zonas consolidadas donde pudieran vivir “trabajadores”. Emblemáticos son los conjuntos habitacionales de Fernando  Castillo Velasco en Santiago (la Villa de la Universidad católica), los planes del arquitecto comunista Miguel Lawner desde el Ministerio de la Vivienda, experiencias como la Villa El Dorado en Las Condes. 

Rancagua es testigo de la misma lógica de barrios dignos para los trabajadores; el Parque Kobe con una gran zona verde, la masiva Población Manzanal con diversos estratos en la zona oriente, las Torres de 24 pisos para obreros en la Alameda de la ciudad histórica. Por cierto, hubo algunas buenas experiencias en los gobiernos previos de Frei y Alessandri, pero con Allende se intensifican, así como el soporte a las tomas de terreno para convertirlas en operaciones sitios, como manera de dar una alternativa de morada a un Chile en que millones de campesinos y pobres urbanos no contaban con soluciones habitacionales. Esa era una de las raíces de la violencia social que se desbordó, pero que tuvo un camino de esperanza en los experimentos de hacer vivienda social en zonas consolidadas para no segregar la ciudad.    

7.- La UNCTAD: El edificio y el insertarse en el mundo. 

La Conferencia con cientos de delegados de todo el mundo fue un propósito de Allende: hacer de Chile un lugar para un evento internacional, construir el edificio Gabriela Mistral (rebautizado como Diego Portales por la Junta) como centro de convenciones, y dar una señal a favor del comercio ligado al desarrollo, que eran el foco de estos mega eventos de Naciones Unidas. Grande simbolismos innovadores; los obreros chilenos con trabajadores voluntarios eran capaces de levantar un edificio en once meses, pero más allá de esa épica, en tiempos de bipolaridad USA-URSS, de diferencias entre el norte rico y el sur subdesarrollado, Chile podía salir de su tradicional aislacionismo y meterse con los demás latinoamericanos, africanos y asiáticos.

No es una anécdota el edificio-conferencia, es un hito que marcó una inserción constructiva del país en los asuntos del mundo. 

Colofón Final: Los sueños del Presidente que nació hace cien años. 

El mundo no es maniqueo, aunque la historiografía conservadora presente a la UP como el caos marxista y cierta izquierda hagan panegíricos sin autocrítica. , Allende y los suyos, fueron más que la tragedia del conflicto. Hubo amor por Chile, fueron hombres de su época, leales a sus convicciones, que también se atrevieron a innovar, a producir disrupciones y soñar: el cobre chileno, un libro en cada hogar, universidades para obreros, música chilena sonando de Texas a la Patagonia, empresas en redes,  barrios dignos para todos, un Chile inserto y solidario en el mundo. Mucho de lo que somos se encubó en ese tiempo y estuvo en la pasión de ese presidente que nació hace cien años.

Gracias

Enviado por el 04/07/2008 a las 16:30
Manu Sandoval

Diputado por el aporte...

ver desde la perspectiva que usted nos muestra una parte de la historia que nunca ha sido objetivada es un real y verdadero aporte...

un saludo cordial

MANUEL SANDOVAL BAROS







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